CONCIERTO-CELEBRACIÓN DE LOS 2O AÑOS DE
PALOS Y CUERDAS, TRÍO INSTRUMENTAL COLOMBIANO

Considerado por la crítica especializada como una de las agrupaciones más importantes de Latinoamérica, Palos y Cuerdas celebra en Barcelona sus veinte años de trabajo ininterrumpido con un concierto conmemorativo en el que harán el estreno del Tríptico para tres solistas y cuarteto de cuerdas “Veinte años”, del compositor colombiano Lucas Saboya.

El formato conformado por la bandola, el tiple y la guitarra, reconocido en su país como uno de los más ricos para la ejecución de la música artística de tradición popular, es llevado por estos intérpretes a niveles expresivos verdaderamente notables. La plasticidad, riqueza tímbrica, generosidad de recursos texturales y el formidable rango expresivo que permite la conjunción de estos instrumentos, sumados al vibrante virtuosismo de cada uno de los integrantes de Palos y Cuerdas, dan por resultado una música de dimensiones universales que permite apreciar el formato como uno de los más completos, interesantes, prometedores y expresivos con que cuenta la música popular del mundo en la actualidad. En manos de los hermanos Saboya González – que han ganado individualmente los más importantes reconocimientos como solistas de sus respectivos instrumentos- el formato, ciertamente, se convierte en un terreno propicio para nuevas búsquedas expresivas y deviene manjar para los melómanos más exigentes.

La obra “Veinte años” –escrita como homenaje a la bandola, el tiple y la guitarra y como celebración del vínculo personal de cada uno de los integrantes del trío con ellos- representa un punto de inflexión en la carrera del maestro Saboya como compositor y es un suceso que marca la historia musical del trío. Los tres movimientos de la obra remiten a sendos ritmos de la música popular latinoamericana y retratan, con el sello personal adquirido con los años por Lucas Saboya, la sencilla riqueza, la sofisticación minimalista y la sobriedad exquisita de estas tradiciones. El primer movimiento, para bandola, es un vals que amalgama y contiene la cadencia y expresividad de la apropiación y recreación de este ritmo en Latinoamérica. El segundo, para tiple, es una guabina, ritmo característico de los andes colombianos, que permite lucir los recursos melódicos y rítmicos característicos del instrumento y el tercero, para guitarra, un merengue venezolano que explora la potencia rítmica y la musicalidad de la mejor música popular latinoamericana.

Lucas Saboya como compositor se inscribe en la corriente de jóvenes compositores nativo-americanos que buscan su expresividad artística en la exploración deliberada de los recursos de los instrumentos y el desarrollo de los aires característicos de las tradiciones populares latinoamericanas, con un cuidado extremo por la melodía y manteniendo, pese a las búsquedas innovadoras en lo melódico, lo rítmico o la textura, la referencia formal propia de cada uno de los ritmos. Esta corriente, que contrasta ampliamente con las formas de trabajo de las corrientes nacionalistas de la primera mitad del siglo XX y con las posturas folclorizantes, tiene hoy representantes conspicuos en todos los países de la región. Como corriente expresiva y compositiva vienen ganando terreno en el competido mundo musical global en razón al profundo conocimiento de la raíces de sus músicas, a la voluntad investigativa que la suele sustentar, la búsqueda incesante de un lenguaje propio y a la consciente y deliberada relación con un público expectante, educado y cultivado por ellos mismos, que encuentra en esta forma de expresión el vehículo más interesante para comprender su identidad más allá de los nacionalismos que fueron la norma y la característica de otros momentos históricos.

Este estreno, que celebra la permanencia, vigencia y legado del trío Palos y Cuerdas, de Colombia, es una feliz ocasión para que los melómanos de la ciudad condal conozcan algo de lo mejor de la música artística de tradición popular latinoamericana de la actualidad.

Las garantías para que sea un gran acontecimiento musical están dadas. Desde su aparición en el panorama musical colombiano, el grupo conformado por los hermanos Luis Carlos (Lucas), Diego Hernán y Daniel Saboya González descolló con una propuesta musical que además de renovar el repertorio tradicional andino con composiciones propias y de los más importantes compositores de su generación, logró niveles de excelencia interpretativa sin precedentes, siendo reconocidos en los más importantes festivales como artistas de primer nivel.

La labor interpretativa de Palos y Cuerdas del repertorio tradicional para bandola, tiple y guitarra del siglo XX los ha llevado a incursionar en investigaciones que han desembocado en trabajos que han sido reconocidos mediante becas del Ministerio de Cultura de Colombia, como aportes fundamentales al conocimiento, difusión y ampliación del formato. Se destacan especialmente los trabajos monográficos dedicados a la Obra del Maestro Gentíl Montaña y el homenaje a la obra de Antonio Lauro, Agustin Barrios “Mangoré” y Gentíl Montaña. Sus otros trabajos como trío, y las colaboraciones de cada uno de ellos con importantes músicos latinoamericanos, los señalan como parte del patrimonio musical latinoamericano para el mundo.

Las carabelas han llegado de regreso, como tantas otras veces. Quizás sea el comienzo de nuevas hibridaciones, nuevos mestizajes, nuevas aventuras expresivas que a lo mejor permitan a nuestros pueblos recordar la fuerza y las tremendas oportunidades de futuro que se abren en la exploración, conocimiento y disfrute de la riqueza musical de los mundos hispano-americanos. Una fiesta, si se quiere, con un mensaje político. Música para aprender que existe el Sur, sonoridades para aprender a ir hacia el Sur, instrumentos para aprender a partir del Sur y con el Sur.

Eliecer Arenas Monsalve