Exigir que no se realicen actividades pedagógicas, didácticas sobre música andina colombiana paralelas al Festival Mono Nuñez evidencia la pretensión, del ente que asume actualmente la organización de este evento, de privatizar, manipular a los compositores, autores, intérpretes de nuestro género para alimentar un evento puntual so pretexto de la fama del festival.

Consideramos la actividad de Canto por la Vida totalmente válida y está demostrado ampliamente que los festivales alternativos, que no son nada nuevo en el ámbito cultural, en vez de generar reacciones en contra, deberían considerarse como fortalecimiento y enriquecimiento, por supuesto, si el objetivo es la cultura y no los intereses personales.

Es evidente e innegable que los objetivos de la Fundación Canto por la vida son honestos con nuestra cultura y están dejando un legado que hace tiempo dejó de ser objetivo en la organización actual del Festival Mono Nuñez. El trabajo de “Canto por la Vida” no se limita a un fiesta de 6 dias, es un trabajo que se prolonga a lo largo del año y que en realidad tiene un impacto, no solo en la formación de intérpretes serios, en la investigación, gestión por nuestras músicas, sino en la problación de un municipio que ya veía como ajeno este festival.

El trato con los artistas y respeto por ellos se ha discutido varias veces y no vale la pena profundizar en eso.

Por esta razón Palos y Cuerdas se solidariza con la fundación Canto por la Vida, y, por el fortalecimiento de la música andina colombiana y el querido Festival Mono Nuñez, invita a todas las agrupaciones convocadas al Festival Mono Nuñez a solidarizarse con nuestro género y participar en todas las tarimas que crean convenientes.

Por último creemos importante reconsiderar quien asume la organización de este festival que al ser considerado como patrimonio colombiano deja de pertenecer privados, y proponemos como merecedor de este privilegio a la Fundación Canto por la Vida.